¿Cómo puedo vivir con estas tarifas tan bajas?

Publicado en contratar redactor freelance, Ser redactor freelance

5 euros articulos

Estoy segura de que habrá muchas personas que hayan entrado en el blog y al ver mis tarifas de redacción freelance hayan dicho ¡buff, qué caro!, como muchos otros habrán dicho ¿pero puede vivir con esto?

Si algo tiene que no haya unas tarifas fijas por este tipo de trabajos es que cualquiera puede ofrecer las tarifas que le parezca, sin conocer realmente el trabajo que hay tras los artículos que se realizan; y quien valora realmente el trabajo de los redactores está dispuesto a pagar lo que corresponde (aunque no sabe cuánto tiene que pagar). Esto hace que haya tarifas muy variables de redacción. E incluso, después de ofrecer una tarifa baja te querrán rebajar.

¿Tu proyecto realmente merece la pena?

A veces, el principal problema por el que muchas personas pagan poco es porque no están convencidos totalmente de su proyecto. ¿Cómo voy a pagar 150 euros al mes por 30 artículos de más de 200 palabras cuando no creo que lo que estoy haciendo me devuelva esos 150 euros o más cada mes?

Piensa los artículos que necesitas. Calcula lo que tendrías que pagar. ¿Lo pagarías? Si tu respuesta es no piensa ¿realmente mi proyecto es tan bueno como pensaba inicialmente? Ni plan de empresa necesitas.

Vivir con mis tarifas ¿es posible?

Bueno… a lo que iba. El otro día me llegó un contacto de una chica que me preguntaba si puedo realmente vivir con estas tarifas tan bajas. Si no tuviera tanto trabajo detrás, si no tuviera una clientela realmente establecida y fuera ganando nuevos clientes (conforme otros van reduciendo sus pedidos, quieren rebajar sus tarifas o dejan de contratar servicios) no me sería posible vivir de esto. Y sí, ahora, donde estoy, puedo vivir de ello… sin grandes lujos. Si viviera en otro sitio (por ejemplo Barcelona o Madrid) quizá no. Y quizá si algo cambia tampoco… hace poco la petición de reducción de tarifas por parte de un cliente me supuso un desbarajuste importante…  Sigue leyendo